La coloración del cabello es una práctica de belleza que se utiliza desde hace muchos años como expresión de estilo personal. El cambio de color no sólo refresca la apariencia, sino que también se considera una forma de autoexpresión.
La coloración completa se refiere a teñir el cabello completamente de un solo color. Ombre es una técnica que aclara gradualmente el cabello desde la raíz hasta las puntas, creando una transición natural y que requiere menos mantenimiento. El balayage, por su parte, es una técnica que se realiza con tonos de colores claros espolvoreados manualmente sobre determinadas secciones del cabello; el cabello luce más natural, ligeramente aclarado por el sol.
En los últimos años se han popularizado los tonos de color que aportan un aspecto natural. Los tonos marrón claro, castaño rojizo y amarillo natural ofrecen un aspecto natural y elegante. Los colores vibrantes y atrevidos son muy populares, especialmente entre los jóvenes.
Dado que el proceso de teñido puede resecar el cabello, es útil utilizar periódicamente mascarillas capilares hidratantes y nutritivas. Se debe reducir al mínimo el uso de herramientas que expongan al calor, como secadores de pelo, planchas y rizadores. Utilice champús y acondicionadores especialmente formulados para proteger el color del cabello. Dado que los rayos ultravioleta del sol pueden desvanecer rápidamente el color del cabello, puedes usar un sombrero o productos protectores contra los rayos ultravioleta.






